Me gusta escribir, me explayo escribiendo. Escribiendo sale la mejor parte de mi, de lo que soy, de mi persona y de mis pensamientos.
Todo es muy objetivo.
Me considero poeta, la naturaleza de esta niña es ver, apreciar y despreciar lo que la rodea, ver lo bueno, lo malo y lo no tan malo de la vida. Ver la calida primavera y el frío invierno; eso es lo que hace un poeta, verle el lado bueno y el lado malo a lo que vive o no, observar y escribir.
El poeta sufre, el dolor de pensar se da en el de una manera continua. Me refiero, claro está, el dolor del poeta culto, inspirado.
Los poetas son un poco exagerados. Los enamorados consultan frecuentemente al poeta, para poder identificar sus pensamientos, sufrimientos u alegrías.
Para muchos la poesía es vagancia, para los entendidos y sensibles de alma, la poesía es una cosa bella, real e irreal que nunca termina de entenderse y de definirse totalmente.